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¿Uña
encarnada o "carne enuñada"?
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Llamará
la atención el título elegido, pero para comentar
esta molesta patología, comencemos por entender el problema.
Juguemos
con la denominación "CARNE ENUÑADA" referida
al mecanismo de producción de esta dolorosa enfermedad.Invirtiendo
las palabras, queda graficado el verdadero fenómeno que produce
esta patología.
La
penetración del filoso borde lateral de la uña en
los tejidos blandos que la circundan (carne), produce generalmente
en el dedo gordo del pié (halux) la subida de tejido inflamado
(tejido de granulación) sobre ella.

Por
lo tanto podríamos resumir el problema diciendo: la uña
es muy ancha y en su crecimiento se introduce por debajo de los
tejidos originando el aspecto final con que los pacientes consultan.
La
uña queda a menudo comprimida por fuerzas laterales descargadas
por el calzado (capellada estrecha) que hacen que lo más
blando y sensible (carne) sea literalmente cortado por el filo del
platillo ungueal.

Una
vez que se establece la cronicidad, sobreviene la infección
y la situación se vuelve incontrolablemente molesta.
En
general los dermatólogos (médicos especialistas en
piel) en un comienzo intentan el tratamiento conservador (no quirúrgico,
higiénico y antimicrobiano) con buenos resultados. Cuando
no se logra revertir la situación deben ser tratados el cirujano
quien literalmente tratará esta patología atacándola
por su raíz.
¿En
qué consiste el tratamiento quirúrgico?
En
algunos casos, sacar la uña y legrando el extremo ungueal
en su raíz, para que cuando crezca nuevamente la misma sea
más fina.
Otras
técnicas podrán resecar parcialmente la uña
pero siempre se deberá trabajar sobre la matriz ungueal (fábrica
de la uña) para conseguir los efectos deseados.
Podría
decirse que hay factores que predisponen esta situación,
y ellos son:
Uñas
muy curvas o hipertróficas, |
Una
rotación patológica en el sentido del eje
del dedo |
Usar
malos calzados con hormas muy ajustadas. |
Generalmente
los varones adolescentes son los más frecuentemente afectados
y rara vez se observa en lactantes, quienes en general no requieren
cirugía y la resolución suele ser espontánea
a medida que el niño crece.
Recomendaciones:
Los
pacientes que padecen uñas encarnadas deben consultar con
el médico dermatólogo.
Cuando
este tratamiento fracasa es conveniente dar participación
al cirujano infantil o traumatólogo.
La
prioridad del tratamiento médico higiénico es controlar
la infección.
Es
recomendable que las uñas sean cortadas en forma recta por
su extremo distal, sin redondear sus bordes. El podólogo
puede durante un cierto tiempo ser una pieza clave para controlar
este último punto.
Dr.
Fernando Huaier

Actualización:
04/2002

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