ESUMEN:
Las
mordeduras caninas graves son afortunadamente infrecuentes, pero
su importancia radica en que cuando se producen, pueden convertirse
en un serio problema que amenaza gravemente la estética,
la salud y la vida.
En un estudio retrospectivo, cerrado y observacional se enrolaron
62 pacientes que habían sufrido mordeduras caninas y que
requirieron internación y tratamiento quirúrgico con
anestesia.
Los varones doblaron en número a las mujeres (41varones y
21 mujeres) y el grupo etáreo más comprometido estuvo
representado por los niños en edad pre escolar. En 32 ocasiones
el perro agresor pertenecía a la familia, en 22 a vecinos
(animal conocido) y en 8 el perro era callejero (animal desconocido).
La cabeza y cuello fueron las localizaciones topográficas
de lesión más frecuentes (42 ocasiones).
Es alarmante haber detectado un porcentaje no despreciable de animales
no vacunados o deficientemente vacunados contra la rabia.
Los cirujanos de trauma y emergentólogos debemos disponer
de una batería de procedimientos que nos permita ejecutar
en forma rápida y segura un tratamiento inicial adecuado
a la necesidad específica de cada paciente.
INTRODUCCION:
Los
animales domésticos, especialmente los perros, brindan compañía
y alegría y enseñan a los niños el valor de
la responsabilidad y el respeto por la vida.
Dan amor incondicional y por ese motivo los niños los adoran.
Sin embargo, la elección del animal adecuado, su educación
y la prevención de mordeduras son temas pocas veces tratados
por los padres durante la consulta pediátrica.
El riesgo principal que representa un perro no es el contagio de
una enfermedad sino las lesiones por mordeduras, de las cuales la
mitad son lo suficientemente severas como para requerir atención
médica.
La mayoría de las víctimas, aproximadamente el 70%,
son niños.
Para prevenir una mordedura debemos comprender inicialmente 2 cosas:
- Los perros son sencillamente eso: perros (no son humanos).
- Saber cómo los perros, se diferencian de nosotros.
Los perros se comunican y reafirman su rango por medio de posturas
y lenguaje corporal específico.
Todos
los individuos, protegen a la jauría de intrusos, defienden
su territorio y su comida. Cuando una familia da la “bienvenida”
a un perro, la jerarquía social de la “jauría
humana” es menos definida.
Los humanos permitimos el ingreso de extraños a nuestro territorio,
compartimos alimentos y nos comunicamos por medio del habla. Los
niños esperan que los perros se comporten como humanos y
es probable que se malinterprete el comportamiento del animal.
Esta
es la principal razón por la que ocurren las mordeduras.
Los adultos deberían entender esto y así poder trasmitir
a los niños este concepto para poder comprender las conductas
sociales de los perros y de esta manera reducir la cantidad de ataques.
OBJETIVOS:
- Analizar
desde el punto de vista clínico y epidemiológico
los pacientes asistidos por mordeduras de perro en nuestro
hospital.
- Confeccionar
una norma para manejo general de mordeduras por animales para
facilitar su tratamiento.
- Difundir en la comunidad pediátrica la importancia
de la prevención a través del diálogo
con los padres durante la atención habitual del niño
sano.
MATERIAL Y METODO:
Tipo
de estudio: el estudio es observacional, retrospectivo, cerrado
y no comparativo.
Los pacientes enrolados fueron aquellos que presentaban mordeduras
de canes y que por su localización o gravedad requirieron
tratamiento quirúrgico con anestesia general e internación.
Lapso observado mayo 1998, marzo de 2002.
Las variables evaluadas fueron volcadas a una historia clínica
de trauma confeccionada de manera manual e ingresadas al Registro
Unico Informatizado de Trauma del Hospital de Niños.
Los parámetros evaluados fueron: edad y sexo, ubicación
corporal de la lesión, situación en que ocurrió
la mordedura, tipo de mordedura, características del animal
agresor, conocimiento previo del animal y vacunación previa,
tratamiento local y sistémico.
RESULTADOS:

Tabla
1: Frecuencia por Sexo y Edad

Tabla
2: Características del pero agresor
- 0rigen de Propiedad (pertenencia) - Vacunación Antirrábica
-

Tabla
3: Localización topográfica de la mordedura

Foto
N°1: Herida desgarrada en cara. Cabeza y cuello localización
de lesión más frecuente

Tabla
4: Razas involucradas

Fotos
2, 3 y 4: Ovejero Alemán, Siberiano, Collie
DISCUSION:
Los
niños tienen casi 2 veces más probabilidades de ser
mordidos que las niñas y la mayoría de ellos se encuentran
entre los 5 y 9 años de edad.
La mayor frecuencia del sexo masculino en edad escolar, se vincula
a las conductas más atrevidas y a la menor supervisión
paterna.
Se ha encontrado que el perro es el animal que con mayor frecuencia
ataca a los niños, teniendo esto relación con el hecho
de que el 49% de los hogares poseen animales domésticos de
los cuales el 41% son perros.
Las causas del elevado números de perros en los hogares y
su incremento en los últimos tiempos son múltiples:
culturales, sociales, guardia y defensa del hogar con motivo de
la inseguridad.
Esto
conlleva en algunos casos a la adquisición de razas conocidas
como “peligrosas” como el Ovejero Alemán, Dogo
Argentino, Mastín Napolitano, Doberman, Pitbull, Boxer, Rottweiller.
(Otros autores incluyen también al Daschund, Pekinés,
Gran Danés, y Terrier ).
En el sistema social canino, los perros no son agresivos con los
integrantes de la jauría que se encuentran debajo de la jerarquía
(como lo son los cachorros y los bebés). Pero cuando un niño
alcanza la edad escolar, el perro siente que terminó el periodo
de socialización de gracia.
El
niño asciende en su dominio y el perro siente competencia.
Por otra parte el pequeño no interpreta las señales
de advertencia como ladridos, gruñidos o amenazas de mordeduras
y no adoptan actitud de sumisión sino que gritan y corren
con lo que excitan aún más al animal.
De acuerdo con lo relatado se observa que la circunstancia de la
agresión se relaciona con que en el 41% de los casos el niño
es mordido por molestar al perro., 13% durante el juego, su alimentación
o mientras duerme. Es bajo el porcentaje donde el animal muerde
sin causa aparente.
La predominancia de los machos como atacantes está demostrada,
en general son jóvenes y con tendencia ya conocida al ataque.
Por el contrario las hembras son más tranquilas y afables.
Existen
estudios que han demostrado que las razas más grandes como
los ovejeros alemanes están involucrados en ataques con mayor
frecuencia que los pequeños. En estos hallazgos debe tenerse
en cuenta el hecho de que en muchas ocasiones a cualquier perro
grande y de color oscuro se lo considera un ovejero alemán
y que es la raza más criada en la Argentina.
Por
otra parte, las heridas causadas por perros de mayor tamaño
requieren en general atención médica. En contrapartida
con la agresividad de perros de determinadas razas, es muy raro
que los vagabundos muerdan a los niños ya que este animal
no es integrante de jauría alguna a la que deba proteger
Al considerar el tipo de mordedura aparecen con mayor frecuencia
las únicas y superficiales mientras que las profundas son
más esporádicas pero más severas ya que se
incrementa el riesgo de complicaciones.
Predominan también, las heridas de tipo laceración
(31 a 45%) y abrasión (30 a 43%) sobre las punzadas (13 a
34%) ya que los dientes del perro tienen como función principal
desgarrar tejidos.4,5
La localización de la mordedura tiene relación con
la edad. Los niños son mordidos principalmente en la cara
o en la cabeza (ver foto 5 y 6), los adultos en cambio son atacados
en las extremidades ya que pueden desviar el ataque a estas zonas
y proteger la cabeza y el cuello.
Sin
embargo los perros pequeños como el pekinés tienden
a morder directamente los miembros inferiores.
Recientemente ha aumentado la incidencia de mordeduras caninas más
severas y fatales.
Foto
n° 5: Desgarro arrancamiento del pabellón auricular

Foto
n° 6: Herida cortada sobre el cuero cabelludo
Fotos°
7 y 8: Heridas en zona frontal y periorbitaria con compromiso del
conducto lagrimal
La
mortalidad anual comunicada en U.S.A. es 6,7 / 100 millones de habitantes.
Los
niños tienen más probabilidades de ser víctimas
fatales ya sea por la presión ejercida por la quijada de
un perro adulto (más de 31kg / cm2 ), o por la hemorragia
exanguinante al dañar un vaso de la cabeza o del cuello
El riesgo de infección aumenta en los casos de heridas punzadas,
localizadas en manos o pies, cara y cuello, en las consultas tardías
y en los pacientes inmunocomprometidos.3
La
cavidad oral de los mamíferos contiene flora polimicrobiana
abundante (bacterias aerobias y anaerobias) a la que se suman la
flora de la piel del paciente. Las bacterias aerobias Gram positivas
más frecuentes son el Staphilococcus aureus, S. Epidermidis y Streptococcus s/p. , dentro de los Gram negativos
predomina la Pasteurella multocida ( 34%), y dentro de
los anaerobios Fusobacterium y Bacteroides.3
TRATAMIENTO:
Antibióticoterapia:
La recomendación general de administrar antibióticos
profilácticos se basa en clasificar a las lesiones como de
alto riesgo de infección de acuerdo a los parámetros
señalados.
Los
antibióticos recomendados son amoxicilina-ac.clavulánico
a dosis 50 mg./kg./día en tres dosis durante tres a cuatro
días. En los pacientes alérgicos a la penicilina,
la eritromicina 40 mg./kg./día en cuatro dosis es el antibiótico
de elección.
Cuidado de la herida:
El lavado profuso y a presión debe realizarse con suero fisiológico
o con agua y jabón agregándole sustancia letales para
el virus de la rabia como alcohol al 70% o tintura de yodo.
La
exploración de la herida para retirar cuerpos extraños
y remover tejidos desvitalizados son pasos fundamentales antes de
proceder al cierre de la misma el cual no debe realizarse herméticamente
ya que el objetivo básico es el hemostático y no el
estético.
Sigue en discusión la conveniencia del cierre primario. Existen
datos que avalan esta conducta para heridas por mordeduras en lugares
de bajo riesgo. Las heridas punzadas profundas, las examinadas luego
de 12 horas de producida la lesión, las clínicamente
infectadas, las de las manos y pies, y las presentes en inmunosuprimidos;
no deben ser suturadas en forma inicial.
Las heridas de bajo riesgo examinadas dentro de las primeras 12
horas de producida la lesión y las localizadas en cara y
cuello pueden ser suturadas primariamente ya que tienen buena evolución.
Vacunación antitetánica:
Todas las mordeduras de animales deben considerarse tetanígenas
por lo que requiere profilaxis de acuerdo al esquema de vacunación
correspondiente a cada paciente:
Si
la inmunización antitetánica del paciente es desconocida
o con menos de 3 dosis se debe administrar toxoide tetánico
e IGT (250-500 U.I.)
Si
posee 3 dosis o más no se administra ni gammaglobulina ni
toxoide.
En
el caso que haya transcurrido más de 5 años desde
la última dosis se administra toxoide e IGT.
En
la práctica habitual, cuando en la profilaxis de una herida
se requiere de toxoide tetánico, se recomienda el uso de
DT para que también puedan mantenerse los niveles adecuados
de inmunidad a la difteria.
Cuando
se indica una dosis de refuerzo para la profilaxis de la herida
en un niño menor de 6 años debe administrarse DPT
o DpaT.9,10 (ver tabla n°5)

Todas
las mordeduras de animales deben considerarse tetanígenas
por lo que requieren profilaxis de acuerdo al esquema de vacunación
correspondiente a cada paciente.
Vacunación antirrábica:
La profilaxis post-exposición está indicada siempre
que ocurre una posible exposición significativa al virus
de la rabia.
Los factores de riesgo para determinar la necesidad de instituir
el tratamiento antirrábico incluyen:
1. La especie del animal responsable de la mordedura: es importante
ya que algunos animales tienen mayor probabilidad de estar infectados
que otros como lo son los zorrinos, mapaches, zorros, coyotes
, linces y murciélagos. La posibilidad de que un perro
o gato doméstico esté infectado varía de
una región a otra y en consecuencia varía también
la necesidad de vacunación. Los roedores como ardillas,
cobayos, ratas, etc. raramente están infectados.
2. La circunstancia en que se produjo el incidente. Es importante
conocerla ya que un ataque espontáneo de un animal indica
mayor probabilidad de infección
3. El tipo, la naturaleza y el grado de exposición también
ayudan a determinar la probabilidad de infección rábica8.
PROFILAXIS
ANTIRRABICA POST - EXPOSICION

CONSIDERACIONES
FINALES:
Para
evitar las mordeduras de perros en niños es fundamental el
papel de los padres en la prevención de estos hechos y se
recomienda:
1. Tenga bien claro que no existen razas de perros
buenos y malos, sino animales con su propio temperamento. Los
especialistas en el tema coinciden en que el peligro no recae
en los animales sino en la tenencia irresponsable de sus dueños.
2. Elija un perro no agresivo para que conviva
con su familia muy especialmente si tiene niños. Averigüe
en el criadero el carácter de los padres de su cachorro
y las conductas observadas desde su nacimiento.
3. Controle de cerca la interacción de
los niños con los animales. Evalúe las acciones
y conductas de ambos.
4. Observe en su perro posibles signos de dominio-agresión.
5. Enseñe al animal a ser sumiso y acatar
órdenes.
6. Nunca permita que sus hijos se acerquen a
un perro encadenado, atado o detrás de una reja.
7. Nunca los moleste cuando duermen ni toque
perros extraños.
8. El que educa a su perro golpeándolo,
le enseñará a atacar y morder. Los malos comportamientos
deben ser censurados desde que el perro es cachorro. Recuerde
que la educación de su mascota deberá incluir firmeza
pero no agresividad.
9. Jamás le quite a un perro un juguete
o su comida. Acostumbre al animal a comer solamente en su comedero
y evite darle alimentos de la mesa cuando la familia coma. Recuerde
que las golosinas y los dulces son perjudiciales para su perro.
Foto
9 : ¡¡¡Peligro!!! el niño invade
su espacio y le quita su comida. Situación de riesgo

Foto
10: No alimente con dulces ni golosinas a su perro, además de
ser perjudicial para su salud puede generar situaciones agresivas
no intencionales.
10. Evite los juegos físicos excesivos
y bruscos con su perro.
11. No permita que los niños presencien
peleas caninas.
12. Enseñe a los niños a no maltratar
a los animales. Ellos poseen los mismos componentes del dolor
humano, sufren el maltrato y el abandono.
13. Alerte a los niños cuando en el vecindario
haya perros muy bravos o nerviosos. JAMAS, permita que sus hijos
entren en casas donde haya animales con estas características.
14. Evite andar en bicicleta en zonas donde haya
perros que “torean” a los vehículos.
15. Antes de comprar una mascota evalúe
si su hijo ha alcanzado suficiente madurez y habilidad para cuidarlo
(alrededor de los 6 años).
16. Nunca acerque su cara al animal, no lo acorrale,
no lo fastidie ni tire de su cola.
17. Evite que los niños anden en skate,
rollers o bicicleta delante de un perro.
18. Evite confinar a su perro a lugares muy reducidos
permaneciendo atado.
19. Tenga mucho cuidado en como se relaciona
con el dueño de un “perro bravo”, a veces un
simple apretón de manos o un abrazo son gestos interpretados
por el animal como una agresión a un miembro jerarquizado
de su jauría.
20. A todos aquellos que decidan tener perros
de guardia, se les recuerda que la sociedad les exigirá
una gran responsabilidad.
Si a pesar de tomar en cuenta estas medidas, el perro ataca a un
niño, este debe ser llevado a un centro adecuado para la
atención inicial del paciente en forma inmediata, intentando
obtener la mayor información posible del hecho y del animal
agresor (vacunación antirrábica, antecedentes de ataques
previos, etc.)
Por otro lado el pediatra debe contemplar las siguientes situaciones
por lo que se sugiere la utilización de esta u otra guía
para una correcta y eficaz atención del niño mordido.
PAUTAS
DE MANEJO RECOMENDADAS
- Tratamiento
local
- Limpieza (chorro de solución fisiológica a presión)
- Debridamiento y remoción de cuerpos extraños
- Exploración
- Antibiótico profiláctico
- Gato y humana (siempre)
- Perro: según localización lesional ( siempre
en manos, pies, cara y cuello) y según tipo de lesión
(en heridas punzadas o próximas a grandes articulaciones)
- Más de 12 horas sin tratamiento.
- Pacientes inmunocomprometidos.
- ATB
- Amoxicilina clavulánico 50 mg/kg./día durante
3 días.
- Alérgicos a penicilina: Eritromicina 40 mg/kg/día
- Sutura
- Cara y cuello
- Laceraciones, abrasiones extensas y profundas
- NO
DEBEN SUTURARSE:
- Lesiones menores en manos y pies.
- Lesiones punzantes y profundas.
- Heridas con más de 12 horas sin tratamiento
- Lesiones ocasionadas por humanos y gatos.(ver foto)
- Lesiones en inmunocomprometidos.

Foto
11: Mordedura humana. Obsérvese hematoma e indentación
- Inmunización
antitetánica
- nmunización antirrábica ( Ver cuadro profilaxis
antirrábica)
- Seguimiento
y control en 48 horas o internación según gravedad
del cuadro.
Como reflexión final
¿Nos
hemos planteado cuál es el efecto que producen las mascotas
entre los niños?
Sin
duda amar a los animales los humaniza, los vincula con el mundo
de los afectos y mejora su estado de ánimo.
Quienes
han adoptado perros callejeros saben del valor de un animal fiel
e incondicional.
Sin
duda, adoptar un animal estimula a los más chiquitos a ejercitar
los afectos y socializarse, en ese ida y vuelta, de dar y recibir
amor y compañerismo.
Una mascota puede ser quien le haga compañía junto
a la cama a un niño enfermo, puede ser un perro de rescate,
o quien reemplace los ojos de un no vidente.
La
relación de los niños y los perros no debe ser desestimada
por los riesgos que en ocasiones produce el ataque de estos animales.
Los beneficios que brindan a los pequeños y a la familia
la presencia de ellos en el hogar son innumerables.
Sin
embargo es fundamental concientizar a los padres y a los pediatras
que son ellos los responsables de la educación de los niños
y de los perros para poder maximizar los beneficios y reducir los
riesgos de esta hermosa y añeja relación.
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