INTRODUCCION:
El
objetivo de este trabajo es presentar este nuevo grupo de lesiones,
analizar la cinemática del uso incorrecto de los sistemas
de seguridad y enfatizar la necesidad de instruir a la población
acerca de su utilización adecuada.
Tan
importante como ello, es lograr la motivación de la totalidad
de los integrantes del equipo de salud, para promover acciones de
prevención y mejorar la atención inicial de las víctimas
de accidentes de tránsito.
Conocer
más y mejor la secuencia de eventos que constituyen el suceso
traumático es una valiosa herramienta para la categorización
y terapéutica de los pacientes puesto que proveerá
al cirujano de un alto grado de sospecha lesional, que de otra forma
no sería detectada.
MATERIAL
Y METODOS:
El
diseño utilizado en el siguiente estudio fue multicéntrico,
abierto y retrospectivo. Los pacientes fueron atendidos e internados
en forma consecutiva en Unidades de Terapia Intensiva de los Hospitales
Pediátricos Ricardo Gutiérrez y Juan Garrahan, los
Sanatorios Bazterrica y de La Santísima Trinidad y el Centro
de Educación Médica e Investigación Clínica
"Norberto Quirno", (C.E.M.I.C) durante el periodo comprendido
entre los años 1995 - 1999.
Población
estudiada: n: 7 (4 hombres
y 3 mujeres - 6 menores y 1 mayor) todos portadores de lesiones
traumáticas causadas por colisiones automovilísticas
y por el uso incorrecto de los dispositivos de seguridad.
Las herramientas de "triage" que se utilizaron para la
categorización inicial fueron: Indice de Trauma Pediátrico
(ITP) para los niños y el Trauma Score (TS) para el paciente
adulto. La severidad lesional se estimó con el grado de discriminación
del Abbreviated Injury Scale - Revisión 90 - (AIS-90) y la
predicción de mortalidad con el Injury Severity Scale (ISS).
Casuística:
Presentación de los pacientes (tabla n°1)

Paciente
N°1:
Lesión: "Síndrome de Seat Belt incompleto
por cinturón de seguridad de 2 puntos o de falda compartido"
Paciente de 3 años, de 13,5 kg de peso que viajaba como pasajera
en la plaza anterior con cinturón de dos puntos colocado
por su madre por delante de ambas (peso de la madre: 70 Kg) . Colisión:
impacto frontal aproximadamente a 50 Km/h contra un árbol.
Luego
de 8 horas, presentó claudicación de la marcha y marcada
paraparesia de miembros inferiores.
Los estudios complementarios evidenciaron una fractura - luxación
de L1 y L2 (figura 1 y 2), con extrusión de disco y compresión
medular requiriendo descompresión quirúrgica.
-
Figuras n°1 y 2: Radiografía simple y TAC con fractura
lumbar -
Al
ingreso al Hospital Ricardo Gutiérrez presentaba ITP = 9
y un ISS = 9. Se programó la estabilización vertebral
realizándose en forma diferida en dos tiempos.
Paciente N°2:
Lesión: "estallido de macizo facial por cinturón
de seguridad inadecuado (de dos puntos o solo de falda" )
Paciente de 10 años de edad, pasajero acompañante
del conductor que viajando con cinturón de seguridad de dos
puntos sufre lesión maxilofacial por inflexión del
tronco e impacto secundario contra el interior estático del
vehículo como consecuencia de un choque frontal.
Ingresa
al HNRG con ITP = 7 y un ISS = 5.
Presentaba lesión de partes blandas periorbitarias, fractura
expuesta de seno frontal izquierdo, reborde orbitario y techo de
órbita con exposición de meninges, hipema, pérdida
del humor vítreo por herida penetrante del globo ocular por
vidrios y desgarros irregulares del párpado izquierdo (figura
3).
Se
le realizó toilette con extracción de cuerpos extraños
del seno frontal, lavado de la cámara anterior del ojo, esclerorrafia
y blefaroplastia (figura 4 y 5 ). Evolucionó
con amaurosis irreversible del ojo afectado.
Figura
n° 3: TAC - Fractura del reborde orbitario y del techo de la
órbita -
- Fractura expuesta de seno frontal izquierdo -
Figura
n° 4 y 5 : Fractura orbitaria - Fractura expuesta de seno frontal
- Herida penetrada del globo ocular por cuerpo extraño -
Blefaroplastía oclusiva
Paciente
N° 3:
Lesión: "Traumatismo encéfalo craniano
(TEC) con destrucción de macizo facial y trauma cerrado de
tórax con contusión pulmonar derecha y quemaduras
en cara tipo A y AB secundarias a la explosión del airbag,
sin uso del cinturón de seguridad"
Paciente
de sexo masculino, de 51 años de edad, quien viajando en
ruta conduciendo a gran velocidad un automóvil equipado con
airbag y sin el cinturón de seguridad colocado, impactó
frontalmente contra un acoplado detenido. El paciente recibió
atención inicial en un Hospital Provincial y luego fue derivado
a la Unidad de Terapia Intensiva del Sanatorio de La Santísima
Trinidad de la Ciudad de Buenos Aires.
Ingresa
con diagnóstico de TEC con destrucción de macizo facial
y trauma cerrado de tórax con contusión pulmonar derecha
y quemaduras en cara tipo A y AB.
Trauma
Score (TS) = 5 (estimado, paciente en ARM), ISS = 35
La
TAC mostró una fractura frontal conminuta, fractura orbitaria
derecha, fractura de macizo facial derecho (figura 6 y 7) , contusiones
intraparenquimatosas cerebrales con hemorragia sabaracnoidea. A
nivel torácico se constató fracturas costales y contusión
pulmonar derecha. El tratamiento del paciente además del
soporte intensivo general consistió en una delicada reconstrucción
del macizo facial y frontal. La contusión pulmonar resolvió
sin secuelas, y no se evidenció lesión cardiaca ni
abdominal.
Figura
6 : TAC de cráneo, fracturas conminutas frontal y orbitaria
Figura
7 : Reconstrucción tridimensional de cráneo. Fracturas
conminutas frontal y orbitaria tratadas
Pacientes N° 4, 5 y 6:
Pacientes 9, 11 y 13 años, dos varones y una mujer, pasajeros
posteriores fijados por cinturones de dos puntos.
Impacto
frontal en carretera, velocidad estimada de 80 Km/h contra otro
vehículo de similar tamaño, que circulaba en dirección
opuesta a una velocidad de 140 Km/h. Conductor y acompañante
con lesiones leves (abrasiones y apergaminamiento por cinturones
de "tres puntos").
Las
lesiones abdominales que presentaron los niños fueron:
A.- Niño (FMR) de 9 años: Presentaba abrasiones y
signo de calcado abdominal por cinturón (figuras n° 8).
TAC: colección en fondo de saco de Douglas (figura n°9).
Hallazgo operatorio: perforación de yeyuno proximal (figura
n°10). Operación: cierre en dos planos de la perforación.
ITP = 9, ISS = 9.
Figura
n° 8: Abrasión y apergaminamiento de la piel y tegumentos,
pared anterior del abdomen
Signo del calcado
Figura
n° 9: TAC abdominal, colección de líquido en fondo
de saco de Douglas
Figura
n° 10: Laparotomía exploratoria - Perforación
del yeyuno proximal
B.-
Niño (MR) de 11 años: desgarro mesentérico
con necrosis segmentaria de intestino delgado y abundante líquido
libre en cavidad. Tratamiento: resecciones segmentarias de intestino
delgado a 20 cm y 40 cm de la válvula ileocecal con doble
ileostomía.
A
nivel cutáneo abdominal presentaba "sección de
la piel y tegumentos con maceración grasa" (cinturón
incrustado). ITP = 8, ISS = 16.
C.-
Niña (LR) de 13 años: laceración hepatoesplénica
con hemoperitoneo (figura n°11). A nivel abdominal se apreciaba
una abrasión calcada por el cinturón en la piel del
abdomen.
ITP = 8, ISS = 9. Evolucionó favorablemente con tratamiento
conservador.
Figura
n° 11: TAC de abdomen con contraste oral , hemoperitoneo, lesión
hepatoesplénica.
Paciente
N°7:
Lesión: "contusión cardiaca y pulmonar,
rotura esplénica con hemoperitoneo (figuras n°12 y 13),
perforación vesical y fracturas múltiples de miembros
inferiores como consecuencia de una colisión frontal con
inadecuada fijación y orientación del asiento infantil".
Paciente
de sexo femenino de 18 meses, peso: 7,5 Kg., pasajera en plaza posterior
con el asiento infantil orientado hacia delante y con sujeción
incorrecta. Impacto frontal contra otro vehículo de similar
tamaño a alta velocidad con muerte del resto de los ocupantes
del automóvil.
La
niña fue extricada de abajo del asiento delantero derecho
y trasladada a un hospital intermedio donde se estabilizó
hemodinámicamente para ser derivada 18 horas después
a UTIP de Clínica Bazterrica con un ITP = 2.
Luego de su compensación hemodinámica y con estudios
complementarios fue operada con los siguientes hallazgos: perforación
en techo vesical, lesión esplénica sin sangrado activo
(ver figuras n°14 y 15),. La contusión cardiaca y pulmonar
fue manejada clínicamente con buenos resultados. (ISS = 29).
Figura
n° 12 y13: TAC toracoabdominal, índice cardiotorácico
aumentado, contusión cardiaca y pulmonar
Lesión esplénica
Figura
n° 14: TAC con contraste endovenoso. Fuga del material .
Figura
n° 15: Hallazgo operatorio, perforación del techo vesical
DISCUSION:
A
partir de la aparición de los primeros automóviles,
surgió la necesidad de ordenar el tránsito de las
ciudades superpobladas y evitar lesiones.
Fue así que en 1886, se instaló en Londres el primer
semáforo que funcionaba iluminado con una lámpara
de petróleo. Desde entonces se ensayaron muchas formas de
señalizar el tránsito, hasta que en 1922 se conectó
en Detroit el primer semáforo eléctrico con apariencia
similar a la actual (1 ). De este modo las autoridades trataron
de proteger a los primeros conductores, aunque históricamente
no siempre fueron buenos observadores de las más mínimas
normas de prudencia para protegerse a sí mismos, a sus acompañantes
y a los transeúntes.
A
mediados de la década del 60 una serie de graves eventos
secundarios a presuntas fallas de fabricación, fueron protagonizados
por un vehículo construido por la General Motors Company:
el Chevrolet Corvair, desencadenando en los Estados Unidos una muy
dura campaña pública para salvaguardar la vida de
los usuarios ( 1 ).
El
abogado que encabezó este movimiento fue Ralph Nader, autor
de un libro cuyo título era: "Unsafe at any speed"
(Inseguro a cualquier velocidad). Esta publicación causó
una verdadera revolución en la conciencia del público
y de la industria automotriz para proteger mejor la vida humana.
En
1961, el cinturón de seguridad (sólo de falda al principio)
se hizo obligatorio luego de un exhustivo estudio que realizó
la fábrica sueca Volvo, para luego ser mandatorio también
en Alemania Federal, Dinamarca, Checoslovaquia y en USA.
Desde
entonces, en materia de seguridad automovilística se ha adelantado
y mucho, y el extenso campo que ésta representa, aún
no ha sido bien comprendido por todos los usuarios (1 ). Los cinturones
de seguridad, sistemas de frenado ABS (Antiblock Braking Sistem),
las sillas especiales de sujeción para lactantes y niños,
las barras de protección laterales o las famosas bolsas de
aire inteligentes, por nombrar solo algunos de estos dispositivos,
son los avances más novedosos y notables en la actualidad.
Lo
preocupante es que una gran cantidad de usuarios de automóviles
creen encontrar en ellos soluciones mágicas, pensando que
su utilización puede salvaguardar al más negligente
de los conductores. Usar mal los dispositivos de seguridad puede
producir ciertas y graves lesiones que podrían evitarse y
que queremos presentar:
Paciente
N°1:
"Síndrome de Set Belt incompleto - Cinturón de
seguridad (sólo de falda) compartido -"
Las
lesiones sufridas son el resultado directo y proporcional del peso
y velocidad de los cuerpos al momento del impacto, siendo la distancia
de frenado el único factor que actuando en proporción
inversa, ayudaría a disipar la energía, cuanto mayor
es su magnitud. (2 - 3)
Si
tomamos como ejemplo la madre de nuestra paciente, con un peso de
70 Kg. y viajando a 50 Km/h, cuando se produce una desaceleración
brusca, el equivalente en peso de su energía, sería
veinte veces su masa, es decir que ese cuerpo pesaría 1400
kgs.( 2 ).
La
madre ejerció esta considerable fuerza sobre su hija, precisamente
sobre la columna vertebral cuyo efecto cuchillo se incrementó
al efecto habitual que habría existido si la niña
hubiera sido pasajera única. En este caso, el peso máximo
probable habría sido de 270 kg.
Debido
a que la niña viajaba en posición ligeramente oblicua,
se explican los movimientos de torsión agregados a la hiperflexión
sobre el eje de la columna vertebral, y por consiguiente no se observaron
todos los componentes del síndrome del "lap-belt"
clásico descrito por primera vez por Braunstein y Garret
en 1962. ( 3 - 4 - 5 -6- 7- 8 -9 )
El
cinturón no pasaba exactamente por delante de la pared abdominal
por lo que el abdomen no recibió la energía a modo
de cincha como sucede habitualmente, sino cargándose en forma
exclusiva sobre la columna donde se sumó el enorme peso ejercido
por su madre en la desaceleración (ver figura n°16).
Paciente
N°2:
"Lesiones maxilofaciales por uso de cinturón de 2 puntos
o sólo de falda"
En
este caso, el niño viajaba en la plaza delantera y ante el
impacto frontal, su cabeza y tronco se desplazaron libremente contra
el tablero y parabrisas donde el impacto cefálico generó
las lesiones descriptas ( figura n° 17 y 18).
Usar
cinturón de seguridad de 3 puntos permite un 45 - 50% de
chances de salvar la vida en un impacto frontal reduciendo también
la morbilidad en un 50%.(2 )
En
el caso de los cinturones falderos o de dos puntos, la sujeción
es insuficiente e inapropiada porque no sólo deja libre el
movimiento del tronco permitiendo el impacto de la cabeza contra
el tablero o parabrisas sino también toda la energía
que se descarga, incide transversalmente sobre la pelvis cuando
está bien colocado y la hiperflexión generada puede
provocar la lesión de la columna vertebral ( 6 - 7- 8 ).
Además
casi siempre hay compresión sobre el abdomen por posición
alta del cinturón por arriba de los puntos óseos de
reparo que son el trocánter femoral y la espina ilíaca
anterosuperior, existiendo alta probabilidad de lesiones viscerales.(5-7-8-9)
Respecto
de la cabeza del acompañante delantero, se encuentra aproximadamente
a 65 cm. de distancia del parabrisas, por lo tanto la colisión
habrá terminado cuando la cabeza choque contra el vidrio
( 8 ). Por consiguiente, la lesión dependerá principalmente
de las características de la superficie de choque. Si el
parabrisas es de vidrio no laminado, como los antiguos, casi no
habrá resistencia y por lo tanto la lesión podrá
ser menor.
Si
se impacta contra un vidrio laminado, la superficie de impacto tiende
a deformarse hasta 15 cm antes de romperse (9 -10).
Figura n° 17 y 18 : impacto cefálico "misil
humano" / El tronco vascula libremente sobre la pelvis
Paciente
N°3:
"Lesión por airbag sin uso complementario de cinturón
de seguridad"
La
bolsa de aire es un elemento de seguridad pasiva que se ideó
con el propósito de reducir la probabilidad que un conductor
y/o pasajero sufran lesiones graves al impactar contra el interior
estático del vehículo cuando este colisiona(11).
La
bolsa de aire trabaja como complemento y en conjunto con el cinturón,
es decir no sustituye el uso del mismo. En este caso se produce
un choque frontal a gran velocidad abriéndose la bolsa de
aire e impactando en forma directa sobre el tórax y el macizo
facial, proyectados sin contención alguna al no poseer sujeción
(12-13-14).
La
cabeza y el tronco son llevados hacia arriba contra la unión
del parabrisas y el techo, provocándose las lesiones descriptas.
En otras palabras, ningún medio de fijación pudo evitar
que el conductor impacte contra la bolsa, siendo la cercanía
a la misma lo que provocó las lesiones y la quemadura por
frío (secundaria al gas argón de la explosión
pirotécnica del airbag).
Se
ha comprobado que cualquier pasajero, sin importar su edad, está
en peligro si se encuentra muy cerca de la bolsa. De aquí
se deduce, que cualquier persona sin cinturón de seguridad
no puede evitar acercarse inconvenientemente a la bolsa en los primeros
milisegundos del impacto, ocasionando graves lesiones (figura n°19).
Sin
elementos de seguridad, el impacto torácico está influenciado
por la posición del ocupante en el interior del vehículo.
El conductor asocia mayor frecuencia y severidad de lesión
torácica debido al impacto con el volante (15-16) .
Figura
n° 19 : explosión del airbag sin fijación complementaria -
Pacientes
n° 4, 5 y 6:
"Lesiones abdominales ocasionadas por uso de cinturones de
2 puntos o sólo de falda"
En
estos tres casos el conocido "efecto cuchillo" (clasp-knife)
se manifestó con máxima contundencia. Luego del primer
impacto, sus cabezas se desplazaron bruscamente hacia delante, utilizando
sus caderas como bisagras o puntos fijos siendo la cabeza la parte
más distal desde el punto de apoyo que es la cadera fijada
(figura n°20).
Figura
n°20 : Colocación incorrecta del cinturón.
"Efecto cuchillo".
Los
niños no fueron eyectados y salvaron sus vidas, pero la enorme
desaceleración desarrollada en el impacto (fuerza G), causó
las lesiones abdominales descriptas, cuyo sello quedó grabado
en sus tegumentos (signo del cinturón o seat belt mark) (3-16-17)
.
Afortunadamente
no hubo lesiones de columna, pero todos invariablemente, presentaron
lesiones compresivas de sus vísceras abdominales por el referido
"efecto cuchillo."
Es
muy útil comentar la importancia que debe tener para los
médicos emergentólogos durante la atención
inicial, reconocer la presencia del signo del calcado como un alto
indicador de sospecha de lesiones intraabdominales ocultas (4-7).
La correcta observación y los estudios complementarios bien
dirigidos serán la base que sustenta el buen manejo inicial
de estos pacientes.
Paciente
n° 7:
"Lesiones por inadecuada fijación y orientación
del asiento infantil"- Choque frontal en carretera a alta velocidad.
En
el siguiente caso, se destaca la insuficiente fijación de
la silla de transporte a los correajes de seguridad del asiento
posterior del automóvil, así como también la
incorrecta orientación del mismo, el cual estaba colocado
mirando hacia delante (figura n° 21).
Las
recomendaciones que se hacen para el trasporte de los lactantes
o niños de menos de 10 Kg. (respecto de la posición
y orientación de la silla), indican que los mismos deben
sentarse orientados hacia atrás.
Ante
una eventual colisión frontal, el primer impacto se realiza
distribuyéndose la fuerza de desacelaración uniformemente
sobre toda la superficie de su dorso y espalda. La cabeza apoyada
sobre la silla no se desplaza evitándose así la hiperflexión
(18-19).
Si
por mala fijación son eyectados impactan sobre el respaldo
del asiento trasero del automóvil, (superficie mullida) y
no sobre la parte trasera del asiento del acompañante como
ocurrió en este caso. La niña fue extricada del suelo,
quedando ubicada debajo del asiento delantero durante un prolongado
e inconveniente lapso.
-
Figura n° 21 : -orientación incorrecta de la silla infantil
-
COMENTARIO
Y CONCLUSIONES
Ningún
otro elemento creado para salvar las vidas de los ocupantes de un
automóvil en caso de una colisión fue tan efectivo
como el cinturón de seguridad de 3 puntos, creado hace más
de 40 años por Nils Bohlin e incorporado a los autos de fabricación
en serie de los modelos Volvo.
Ante
esta evidencia, es muy difícil explicar porque no se ha aceptado
como una sana costumbre usar y bien, los dispositivos de seguridad.
Los casos aquí presentados revelan el déficit instructivo
de aquellos que poseyéndolos, no querían o no sabían
utilizarlos adecuadamente. En nuestro país, observamos que
sólo 1/5 de los conductores y acompañantes utilizan
los sistemas de fijación, cifra que desciende hasta menos
del 4% entre quienes viajan en los asientos traseros.
Queda
claro que el uso del cinturón de seguridad sin banda diagonal,
(patentado en 1907 para el uso en los automóviles) es una
insuficiente protección cuando la colisión se produce
a gran velocidad y que actualmente ninguna fábrica automotriz
de vanguardia los utiliza.
Años
atrás, los automóviles no poseían bolsas de
aire, y los conductores eran aún más reticentes a
colocarse los cinturones por falta de costumbre, imprudencia o desconocimiento.
Las
campañas publicitarias y la concientización de las
personas han provocado un lento pero constante incremento en el
uso de los mismos, especialmente cuando se dispone de automóviles
con airbags. Debe recalcarse que las bolsas de aire sólo
sirven cuando su uso es complementado con las correas de fijación
pretensionadas en 3 puntos.
Según
datos aportados por la "Asociación Luchemos por la Vida"
el número de muertes prevenibles, asciende a un promedio
de 1000 muertes por año y un número muy importante
de ellas, se debe a la negligente utilización de los sistemas
de seguridad.
Las
severas lesiones intraabdominales ocasionadas por el "efecto
cuchillo" de las correas de sujeción, pueden presentarse
sin signos y síntomas tempranos, ni siquiera la TAC o el
lavado peritoneal son suficientemente confiables para detectarlas.
Por
lo antedicho, el diagnóstico temprano puede en ocasiones
ser muy difícil, y requiere de un "alto índice
de sospecha" que pueda justificar en determinados casos la
laparotomía exploradora.
La
presencia del signo de set-belt alrededor del abdomen no es evidencia
patognomónica de lesión abdominal que requiera una
laparotomía pero su presencia, debería advertir al
cirujano de lesiones viscerales ocultas, recordando que la demora
en el diagnóstico, incrementa la morbilidad y se asocia a
altas tasas de mortalidad.
Las
autoridades deberían realizar más y mejores campañas
para difundir como se deben utilizar estos novedosos sistemas de
seguridad, así como también resignar un porcentaje
de impuestos para favorecer, aún en los autos más
económicos, el equipamiento de serie de estos elementos.
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AGRADECIMIENTOS:
A
los médicos tratantes de los pacientes aquí presentados
y a las instituciones mencionadas por facilitar nuestro trabajo
en la recopilación de datos y material.
Dres.
Fernando Huaier*, Jorge Fiorentino*, Raúl Gómez Traverso*
y Aldo Vizcaíno** 
Comisión
de Trauma (*); Departamento de Cirugía (**)
Hospital
de Niños Ricardo Gutiérrez, Buenos Aires, Argentina. |