Los
lipomas son tumores benignos constituidos por la proliferación
de tejido celular subcutáneo.
Derivan
del tejido conectivo y son de frecuente observación en adultos
pero raros en los niños.1-2-3.
Constituyen el 6% de la totalidad de los tumores de partes blandas
en pediatría.
Pueden ser únicos o múltiples y su localización
predominante es en el dorso del tórax, extremidades, frente
y zona occipital.
Su consistencia a la palpación es duroelástica e indolora.
En ocasiones aparecen en múltiples localizaciones, confluyentes
y de tamaño considerable, constituyendo la llamada lipomatosis.
Cuando se trata de Lipomas, la histología revela lesiones
bien delimitadas compuestas por adipocitos normales y encapsuladas
por tejido conectivo.
Los lipomas que contienen una proporción predominante de
tejido conectivo se denominan fibrolipomas.
Cuando predominan los vasos sanguíneos se llaman angiolipomas;
los cuales pueden ser dolorosos y sangrar con los traumatismos.
El lipoblastoma predomina en las extremidades inferiores de niños
menores de 7 años y está compuesto por células
grasas embrionarias.
Con el afán de aclarar un poco el tema y su nomenclatura,
en el cuadro 1 se describen los distintos tumores lipomatosos
A- Lipomas
(Superficiales y profundos)Angiolipoma – Miolipoma
– Angiomiolipoma – Mielolipoma -Lipoma Condroide
- Lipoma Pleomórfico - Lipoblastoma
|
B- Lipomas
Heterotópicos (Lesiones Hamartomatosas)Angiomiolipoma
intramuscular –Lipoma intramuscular – Lipoma
de vainas tendinosas – fibrolipoma neural –
lipoma lumbosacro -
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C- Proliferación
Neoplásica o no , infiltrativas o difusas de grasa
madura que comprimen estructuras vitales. Lipomatosis difusa
– Pelviana y Simétrica (Enf. de Madelung) –Adiposis
dolorosa de Dercun – Lipomatosis esteroide y nevus
lipomatoso
|
D- Hibernoma
o Lipoma de células fetales
|
El
diagnóstico es pincipalmente clínico, realizado por
el pediatra a través de la recolección de datos referidos
a los antecedentes de cada niño y del detallado examen físico.
Los lipomas comunes pueden localizarse en cualquier región
rica en grasa , pero lo más frecuente es hallarlos en el
tejido celular subcutáneo. Los superficiales como ya dije,
se ven frecuentemente en el dorso, cuello, extremidades, cara y
manos.
Los profundos asientan en el cuello, dorso hueso, tórax,
pelvis, retroperitoneo y mesenterio.
La minuciosa examinación física revelará una
masa móvil e indolora, de límites imprecisos y de
consistencia blanda pero firme.
En ocasiones se podrán solicitar estudios para corroborar
la impresión diagnóstica clínica.
A pesar de su benignidad es conveniente sacarlos cuando se diagnostican
ya que con el tiempo tienden a crecer y hacer más compleja
la cirugía.
Siempre se deberá enviar el espécimen al anatomopatólogo
para su estudio histopatológico que los diferenciará
de los liposarcomas (variedad maligna).
Para recordar: si ves que tu hijo presenta una bolita indolora y
de crecimiento lento, consulta a tu pediatra, posiblemente sea un
lipoma.
A
veces cuando el relieve que provocan es muy pequeño conviene
observar fotos de años anteriores.
Dr.
Jorge Fiorentino  |