A-
Frenillo lingual:
Cuando
se examina completamente un bebé recién nacido es
frecuente detectar el frenillo lingual corto.
El
mismo es una banda que se encuentra por debajo de la base de la
lengua y que se proyecta hacia el piso de la boca. Si el frenillo
es corto los movimientos de la lengua quedan condicionados y restringidos
provocando en ocasiones trastornos alimentarios por déficit
en la succión y baboseo exagerado.

Ahora
bien, ¿es necesario seccionarlo durante los primeros meses
de vida?
Posiblemente no. De todas formas no hay consenso respecto si es
conveniente practicar la resección del frenillo en épocas
tan tempranas. Las divergencias radican que para algunos la tracción
que efectúa el frenillo lingual interviene favorablemente
para el desarrollo del mentón.
Los
que proponen intervenir durante los primeros meses justifican
su indicación en las facilidades técnicas y en la
poca vasculatura del frenillo neonatal. Por otro lado, y abalando
lo antedicho, todos hemos visto que en frecuentes ocasiones este
procedimiento no requiere de puntos de sutura ya que su constitución
es fibrosa y sin vasos.
En
un estudio publicado en la revista J. Pediatris Child Health del
mes de agosto de 1995 se concluye que las indicaciones para practicar
su resección son:
1.Trastornos
del habla, en especial para la articulación de la palabra
y sólo en aquellos niños que hayan sido evaluados
por un profesional foniatra.
2.
Niños con limitaciones mecánicas evidentes (incapacidad
para sacar la lengua y, tocarse el labio superior con la punta
de la misma.
3.
Incapacidad para tocar un instrumento de viento.
4.Recién
nacidos y lactantes con inconvenientes para alimentarse y succionar.
Cuando
se decide seccionar el frenillo en los bebés, habitualmente
se debe llevar a cabo utilizando anestesia general.
B-
Frenillo del labio Superior:
El
frenillo del labio superior es una banda ancha de tejido fibroso
que se proyecta desde el labio superior hasta la encía
del maxilar superior.
Las
fibras que lo componen pueden pasar entre los incisivos centrales
superiores ocasionando la separación de los mismos, tanto
en los dientes temporarios como en los definitivos.
Por
lo general, cuando brotan los caninos permanentes, la separación
entre los incisivos tiende a corregirse, pero si no es así,
es posible que la causa de esta separación sea el frenillo.
Siempre
se aconsejará la consulta con el odontopediatra antes de
realizar su resección.
Por
lo general, el frenillo del labio superior no se corrige quirúrgicamente
hasta la adolescencia temprana, cuando ya han brotado los caninos
superiores definitivos.
Dr.
Jorge Fiorentino  |