La
importancia del ácido fólico y el embarazo:
El
ácido fólico es un componente fundamental de la dieta
del ser humano. Prácticamente todas las comidas y alimentos
son ricos en ácido fólico, sin embargo, la cocción
prolongada destruye el 90% del mismo.
En
la mujer embarazada, los requerimientos de ácido fólico
son mayores, debido al aumento de las necesidades y a una ingesta
insuficiente. Por lo tanto, las posibilidades de déficit
de ácido fólico en el embarazo son mayores.
Déficit
de Acido Fólico y Malformaciones Congénitas:
En
el caso de la mujer embarazada, el déficit de ácido
fólico se ha asociado a malformaciones congénitas,
como por ejemplo, los defectos del cierre del tubo neural.
El
tubo neural es el precursor del sistema nervioso del feto, su desarrollo
adecuado evitará la aparición de enfermedades tales
como la espinal bífida y la anencefalia.
Una
ingesta adecuada de ácido fólico previene la aparición
de estos defectos. Dicha ingesta debe ser efectuada de manera preventiva
por toda mujer que desee quedar embarazada, dado que el tubo nueral
se cierra a los 28 días de la gestación. Se ha estimado
que la dosis suplementaria adecuada de ácido fólico
es de 0,4 mg/día, en forma de aporte extra.
Múltiples
trabajos de investigación han comprobado que la ingesta de
ácido fólico en forma previa, por lo menos un mes
antes, y durante los tres primeros meses del embarazo, disminuye
en un 50% las cardiopatías congénitas y reduce las
chances de retardo de crecimiento intrauterino.
También
se encuentra en curso trabajos de investigación nacionales
e internacionales que evalúan la importancia del ácido
fólico en la prevención de las fisuras de labio y
paladar. Existen publicaciones que confirman esta presunción.
En
conclusión:
- Las
mujeres embarazadas tienen mayores requerimientos de ácido
fólico.
- La
dieta no satisface las necesidades de ácido fólico
de la mujer embarazada.
- En
mujeres de bajo riesgo se requiere un aporte mínimo
adicional de 0,4 mg/día, aunque algunas publicaciones
mencionan aportes de hasta 1 mg/día para prevenir las
malformaciones congénitas.
- La
ingesta debe comenzar un mes antes de la concepción.
Por ello, toda mujer en edad fértil que planea embarazarse
debe recibir suplemento de ácido fólico.
- En
pacientes de alto riesgo, como por ejemplo antecedentes de
malformaciones congénitas en embarazos previos, la
dosis suplementaria de ácido fólico debe ser
de 4 a 5 mg/día.
RECUERDE
QUE LA MEJOR ESTRATEGIA ES LA PREVENCIÓN.
CONSULTE A SU MEDICO
Extraído
de un folleto entregado por Laboratorio Domínguez S.A
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