Los
tumores benignos del folículo piloso son: el Tricofoliculoma,
Fibrofoliculomas, Tricoepitelioma y el Epitelioma Calcificado de
Malherbe, Pilomatrixoma o Pilomatricoma.
Este
último por su incidencia en pediatría lo queremos
comentar resaltando sus características principales que es
conveniente tener en cuenta.
El
Epitelioma de Malherbe es un tumor benigno y frecuente en los niños
y jóvenes adultos; generalmente único, pero no es
raro en ocasiones, observarlo en múltiples localizaciones
a la vez.
Se
observan en cara, cuello y extremidades superiores con un aspecto
de lesión pápulo-nodular de tamaño variable
y de consistencia dura.
Recubiertos
por de aspecto normal, no producen dolor o molestias significativas.,
es por eso que en alguna oportunidad el diagnóstico se demora
por diferir inconvenientemente la consulta con el especialista.
A
la palpación es un tumor duro, intradérmico o subcutáneo
bien delimitado e incluso de consistencia pétrea. Pueden
aparecer aunque menos frecuentemente en cuero cabelludo, tronco
y extremidades inferiores.

Histológicamente
se trata de un tumor constituido por lóbulos compuestos por
tres tipos de células.
En
la periferia de los lóbulos tumorales las células
son basófilas, presentan un núcleo grande central
y se aprecian numerosas figuras de mitosis.

Hacia
el interior de los lóbulos las células van perdiendo
su núcleo, denominándose células transicionales;
por último, carecen completamente de núcleo convirtiéndose
en células sombra o fantasma.
La
proporción de estas células es mayor cuanto más
evolucionado sea el tumor.
Con
frecuencia aparecen focos de calcificación y en ocasiones
de osificación llegando a tener tamaño considerable.
El
tratamiento siempre es quirúrgico.

Se
realiza a través de un sencillo procedimiento realizable
con anestésicos locales en modalidad de cirugía ambulatoria
o de corta estancia.
Los
más pequeños deberán recibir anestesia general
inhalatoria.
Recomendaciones:
- Cuando
su pediatra haga diagnóstico de epitelioma calcificado
de MALHERBE podrá consultar al dermatólogo o al
cirujano infantil.
- Antes
de indicar la cirugía es conveniente que se examine al
niño durante el baño, enjabonando todo el cuerpo
y recorriendo con las manos toda la superficie corporal en busca
de lesiones múltiples y pequeñas.
- La
cirugía es muy sencilla y será tanto más
pequeña cuanto más pequeño sea el tumor,
por lo que se sugiere operarlos ni bien se diagnostican.
- Como
cualquier operación se deberá solicitar el apto
físico mediante un rápido y eficaz examen prequirúrgico
que incluirá la visita al cardiólogo.
- Nunca
se omitirá enviar la pieza quirúrgica (espécimen)
al anatomopatólogo para su ulterior análisis histológico.
- Las
recidivas son infrecuentes pero conviene mencionarla como posibles
pero improbables.
Bibliografía
consultada:
Manual
de cirugía plástica: http://www.secpre.org/
Fotografía
microscópica: Dr. Marcelo Guagnini. Patólogo. Fotografías macroscópicas: Fernando Rettazzini.
Servicio de Anatomía Patológica Hospital de Niños
Ricardo Gutiérrez. Buenos Aires - Argentina |