Son
quistes dermoides de ubicación lateral. A veces se los denomina
quistes epidermoides que asientan más a menudo en la cola
de las cejas.
Los
mismos surgen como restos ectodérmicos primitivos que han
quedado incluidos en el lugar de soldadura de una hendidura fetal.
Su
aspecto y consistencia es característica y el cirujano infantil
entrenado lo reconoce fácilmente. A veces son profundos (subperiósticos)
por lo que se debe abrir el periostio para despegarlos del hueso.
De
crecimiento progresivo moldean los huesos donde se asientan provocando
depresiones visibles y antiestéticas luego de su resección.
Cirugía:
Deberá realizarse un prequirúrgico que incluirá
valoración cardiológica y exámenes de sangre
(la anestesia que se utiliza es general inhalatoria). La intervención
se realiza mediante una pequeña incisión escondida
dentro de la ceja (no es necesario rasurar).
Los
puntos de sutura que se colocan, se retirarán entre los 5
y 7 días.
En
algunas ocasiones se producen hematomas que se difunden por declive
al párpado superior del ojo. Si esto ocurre podrá
indicarse un anti-inflamatorio de uso pediátrico.
Si
bien no hay consenso universal, normalmente este tipo de
procedimientos se indican antes del año de vida.
Las
recidivas son extremadamente infrecuentes. Luego de su extirpación
se enviará el espécimen quirúrgico
al patólogo para su posterior examen. El mismo confirmará
el diagnóstico y nos enviará un informe escrito
para guardar en la historia.
Si
usted nota una pequeña bolita indolora sobre la cola
de la ceja de su bebé, consúltelo
con su pediatra. |
Dr.
Jorge Fiorentino 
Cirujano Infantil. |