Ninguno
de los descubrimientos realizados en el campo de la medicina ha
demostrado ser más beneficioso que la anestesia, no solo
por los sufrimientos que ha evitado, sino también porque
la estructura global de la medicina moderna se ha enriquecido
con su éxito.
En tal sentido, podemos decir sin temor a equivocarnos, que la
cirugía infantil ha logrado gracias a su colaboración,
progresos inusitados.
Tiempo
atrás, tener que operarse suponía cierto temor,
no solo por el procedimiento quirúrgico en sí, sino
también y gran medida, por la anestesia que se debía
recibir.
Con
el transcurso de los años, esta disciplina pediátrica
se ha simplificado enormemente, convirtiéndose en un método
muy simple y muy confiable pero por sobre todas las cosas muy
seguro.
Si
su niño se va a operar, seguramente está interesado
en conocer algunos temas relacionados con la anestesia que se
utilizará para esa cirugía, pero primero empecemos
por lo primero:
1.
¿Quién es el médico anestesiólogo
y que instrucción posee?
Para
ser anestesiólogo infantil hay que graduarse de médico
en una Universidad y luego realizar una residencia hospitalaria
en Anestesiología Pediátrica cuya duración
es de 3 a 4 años.
De
esta forma los conocimientos adquiridos permiten interpretar correctamente
los datos de la historia clínica, los análisis preoperatorios,
las radiografías, el electrocardiograma etc.
Teniendo
en cuenta todo esto, es el médico anestesiólogo
quien recomienda para cada paciente el tipo de anestesia más
apropiado para cada caso.
2. ¿ Qué
tipo de anestesias se utilizan en pediatría ?
A.
Anestesia local infiltrativa
B. Locoregional o regional
C. Anestesia general inhalatoria
A. La anestesia local consiste en infiltar con una pequeña aguja
unos centímetros de anestesia local en la zona que se va
a operar.
La
analgesia conseguida permite realizar intervenciones mínimas
y en cortos períodos: extirpar un lunar, drenar un absceso
o extraer un diente por dar un ejemplo conocido por todos, son prácticas
pasibles de realizar de esta forma.
El agente anestésico que se utiliza frecuentemente es la
Bupivacaína al 0.25 y 0.50 % a dosis de 1 a 2 mg por Kg.
Este
tipo de intervenciones sólo se practican con niños
mayorcitos, ya que se requiere de su colaboración en quirófano.
Cirujano
y anestesiólogo deberán trabajar con todo empeño
para disipar los miedos exagerados y preservar todos los aspectos
de su integridad psicológica. Una vez concluida la intervención,
el paciente se retira a su domicilio ya que no requiere controles
médicos posteriores referidos a este tipo de anestesia.
En
algunos casos es muy útil realizar una entrevista con el
psicólogo antes de realizar la cirugía, cualquiera
fuese la modalidad anestésica.
B. La anestesia regional provoca insensibilidad al dolor en una región
del cuerpo, por ejemplo el antebrazo, pudiendo de esta forma mantener
despierto al niño.
A
diferencia de la local las zonas anestesiadas son más extensas
y su práctica es muy útil en procedimientos de corta
duración como la reducción de una fractura ósea.
C. La anestesia general consiste básicamente en la hipnosis,
es decir, el paciente se duerme y no recuerda de lo sucedido durante
la cirugía.
Este
efecto llamado inducción, se consigue en los niños
menores de 6 años con anestésicos que se inhalan mediante
una nebulización y que rápidamente producen sueño
en forma suave y placentera.
Durante
todo este período la mamá o el papá podrán
acompañar al niño dentro del quirófano y una
vez dormido se retirarán a la habitación para esperar
la finalización de la cirugía y estar junto a su hijo
cuando despierte.
Los
mayores de 6 años logran dormirse más fácilmente
(inducción anestésica) mediante la administración
endovenosa de un agente que rápidamente produce sueño,
en forma confortable y tranquila.
Como
esta modalidad se acompaña de un pinchazo, para disminuir
estas molestias se colocará previamente un parche con una
pomadita (anestésico local) en la zona de punción
(vena del brazo) para que no haya dolor ni reproches justificados.
Desde
su entrada a quirófano el anestesiólogo supervisa
y monitorea todas las funciones vitales del paciente mediante la
ayuda de una avanzada tecnología que permiten medir segundo
a segundo todas las reacciones del organismo a la anestesia y a
la cirugía.
De
acuerdo a todos estos registros el médico anestesiólogo
tomará las decisiones más apropiadas para que todo
el procedimiento se desarrolle sin inconvenientes.
Terminada
la cirugía su atención continuará durante la
recuperación anestésica, hasta que se pueda realimentar
y ser enviado a su domicilio.
Si
su hijo va a ser operado, usted seguramente tiene muchas dudas y
miedos con respecto a la anestesia. Háblelo con los médicos:
pediatra, psicólogo, cirujano y anestesiólogo podrán
responderle todo tipo de preguntas.
Es
muy importante para su tranquilidad y la nuestra que nos conozcamos,
creemos estar en condiciones de demostrale que operarse actualmente:
"
parece un juego de niños ..."
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